La noche había caído sobre la ciudad, pero Nathan seguía frente a su escritorio, rodeado de papeles, carpetas y documentos que había recibido esa misma tarde. Cada hoja contenía fragmentos de información que, poco a poco, comenzaban a encajar en un panorama inquietante.
Cuando abrió uno de los últimos archivos, su corazón dio un vuelco. Los registros médicos, legales y personales mostraban una verdad que había estado frente a él sin que lo supiera: Mara era la otra niña que Liam había mencion