En la arena, uno de los guerreros cayó con un golpe seco. El ganador rugió levantando los brazos, buscando la aprobación de Adhara, su nombre era Raphael y ella lo conocía porque era un macho muy bueno a la hora de luchar.
Ella sintió también la mirada intensa de Stephano sobre su piel.
Sabía que él estaba observando cada uno de sus movimientos, cada respiración.
Entonces por un instante la antigua Adhara, la que era juguetona, coqueta y sabía exactamente cómo volver locos a los machos se mostr