Durante el último combate, todos miraban expectantes a los dos machos que estaban por enfrentarse.
Stephano se enfrentaba al guerrero más temido de la manada, un macho enorme llamado Yan, conocido por su fuerza bruta y su resistencia.
En una ocasión Adhara había escuchado a su padre decir que era su mejor guerrero, después de su Beta.
Sus ojos se deslizaron entre los dos machos y la tensión en su vientre fue evidente cuando la pelea comenzó.
Adhara observaba desde su lugar con el rostro serio y