La arena se llenó de un silencio expectante cuando Stephano entró completamente.
Su postura era letal y más de uno se intimidó al ver que tendrían que luchar contra él para llegar a Adhara. Ellos conocían lo letal que podía llegar a ser ese Beta.
El sol caía sobre su torso desnudo, resaltando cada músculo tenso de su cuerpo, la manada murmuraba, algunos con sorpresa, otros con incredulidad.
Nadie esperaba que el Beta de Cassian se presentara a las pruebas de la futura Alfa del Bosque Oscuro.