Asher tragó saliva aturdido.
—¿Por quién fue elegida? ¿Elegida de qué?
Gala levantó el mentón.
Y entonces, su voz cambió.
Cuando habló, ya no era solo Gala.
Era algo más antiguo.
Más profundo.
—Por la diosa Luna. Por la creadora de la sangre licantrópica y del linaje de los vínculos eternos.
El silencio se hizo absoluto.
Y mientras esa revelación caía como una ola sobre todos, Gala cerró los ojos.
El aire pareció vibrar alrededor de su cuerpo.
—Katherine... no es una loba cualquiera.
Ella es la