Su mirada se clavó en la de Katherine, devorándola con un hambre primitiva que no se molestaba en disimular, incluso con su familia allí. Podía oler su miedo, mezclado con ese aroma dulce de deseo que lo llamaba y eso solo avivaba su fuego. Anhelaba arrastrarla lejos de ese enredo familiar que la ataba pero él sabía que su hembra era una protectora de su familia y nunca le perdonaría aquello, sin embargo, le molestaba que Katherine nunca se hubiera molestado en hablar con ellos sobre él.
Los cel