Capítulo 16 — Dejate querer
La mañana siguiente amaneció fría y gris en la ciudad, con un viento que arrastraba hojas secas por las calles desiertas. Lyra se levantó con lentitud, todavía envuelta en la sensación cálida y protectora que había dejado la noche anterior. Cada recuerdo la hacía sonreír con suavidad, y por primera vez en semanas, su pecho no estaba oprimido por el dolor del rechazo de Daren.
Elián la encontró en la sala, recostada en el sofá, con la luz tenue del amanecer acariciand