La salida de la biblioteca fue un ejercicio de actuación silenciosa. Mientras caminaban por los senderos del campus hacia el departamento de Adrian, él mantenía la mirada fija en el frente, adoptando la postura rígida que Helix esperaba de su "arma". Sin embargo, la mano de Aeryn estaba entrelazada con la suya, oculta por la oscuridad de la noche. A través de ese contacto, la piedra de Miri seguía trabajando, filtrando las señales que llegaban a los servidores de la Orden.
En la furgoneta de v