El anuncio del compromiso de Lena y Kerem fue una formalidad necesaria. Kerem quería que todos supieran que, al fin, una mujer portaría el apellido Lancaster. Jennie y Lucia no podían estar más felices por ella. Por eso, en cuanto se enteraron de que se avecinaba una boda, acudieron juntas a la tienda de novias más prestigiosa de Londres.
Lena no había terminado aún sus estudios, pero eso no importaba. Compartía habitación con Kerem desde hacía tiempo, y la boda solo sería el sello de algo que