Los días pasaron. Sofía recibió el alta médica y se fue a vivir al apartamento de Nicolás. La señora Valenzuela no se separaba de ella ni un segundo. Le preparaba comidas especiales, la arropaba por las noches, le preguntaba cómo se sentía cada dos por tres. Era como si quisiera compensar con cariño todo el tiempo que no había podido estar a su lado. Le llevaba el desayuno a la cama, le cantaba canciones de cuando era pequeña, le peinaba el cabello con una ternura que dolía solo de mirarla.
Nic