La mañana amaneció gris cuando Ana se preparó para ir a la cárcel.
Nicolás la había llamado la noche anterior, con una voz que ella no le había escuchado en semanas. "Sofía quiere verte. Dice que quiere pedirte perdón. ¿Podrías ir?"
Ana quiso decir que no. Quiso decirle que no tenía nada que hablar con esa mujer, que no quería verla, que no quería oír sus mentiras. Pero era Nicolás quien se lo pedía. Nicolás, su hermano. Nicolás, que había perdonado tanto. Nicolás, que seguía creyendo que su he