Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Elio y Mar forjaban su extraña tregua en las ruinas jesuíticas, a cientos de kilómetros, la Estancia Lombardi se había convertido en el ojo de un huracán silencioso. La guerra de desinformación que Florencio y Platina habían desatado estaba dando sus frutos. El imperio de Elio se resquebrajaba por dentro, consumido por las sospechas que ellos mismos habían sembrado. Y Nicolino Blandini, el Cama-león, se encontraba en una







