Mundo ficciónIniciar sesiónLa pregunta de Florencio no era una mera cuestión táctica. Era un juicio. Se había erigido en juez y verdugo, y ponía sobre la mesa el destino de Mar como si fuera un punto más en el orden del día. Selene sintió una oleada de frío al escucharlo. Vio en sus ojos la misma lógica implacable que lo había llevado a declarar una guerra de exterminio contra su especie. Para él, Mar ya no era una persona. Era una "variable i







