CAPÍTULO 89: LO QUE LOS HOMBRES HACEN POR AMOR
Dmitry
La noche es jodidamente fría, y no solo por el viento que sopla entre los árboles de esta zona remota. Es esa clase de frío que se instala en los huesos, en el pecho, en las decisiones que uno no quiere tomar pero sabe que debe. Salgo del refugio sin mirar atrás. No necesito verlas para saber que están ahí. Lo siento en cada paso que doy. Eden… y mi hija. La sangre tira más fuerte que cualquier otra cosa.
Nikolai ya me espera fuera, apoyado