CAPÍTULO 89: LO QUE LOS HOMBRES HACEN POR AMOR
Dmitry
La noche es jodidamente fría, y no solo por el viento que sopla entre los árboles de esta zona remota. Es esa clase de frío que se instala en los huesos, en el pecho, en las decisiones que uno no quiere tomar pero sabe que debe. Salgo del refugio sin mirar atrás. No necesito verlas para saber que están ahí. Lo siento en cada paso que doy. Eden… y mi hija. La sangre tira más fuerte que cualquier otra cosa.
Nikolai ya me espera fuera, apoyado contra la baranda como si el mundo no le debiera nada. Está flaco, golpeado, más demacrado que la última vez, pero todavía tiene esa maldit4 elegancia heredada. Saca un cigarro del bolsillo interior de su abrigo y me lo ofrece sin decir palabra. Lo tomo. Lo enciendo con su encendedor de plata, el mismo que lleva desde que éramos adolescentes.
—Con una botella de vodka, esto hubiera sido más fácil —murmuro echando el humo hacia la nada.
Nikolai suelta una risa baja y ronca.
—Siempre fuiste más dr