CAPÍTULO 85: RESURGIR ENTRE CENIZAS
Nikolai
Zhao huye como la rata traicionera que es, pero no voy a dejarlo escapar, no esta vez. Mis botas golpean el suelo del pasillo mientras el búnker entero tiembla y escupe humo como una bestia herida. Lo veo girar al final del corredor, jadeando, tambaleándose y acelero sin pensar. Mis costillas protestan, el corte en mi costado arde como el infierno, pero lo alcanzo. Le salto encima justo cuando trata de abrir una compuerta lateral. Rodamos por el suelo