CAPÍTULO 18: CONSUELO
Eden
Dmitry me suelta. El calor de su cuerpo aún se aferra al mío como un fantasma, pero su expresión ya es la misma de siempre: fría, distante e impenetrable.
—Por hoy tienes el día libre.
Su voz no lleva simpatía, ni lástima, ni nada que pueda indicar que esto es un gesto de amabilidad. No me está dando el día libre porque le importe. No me está dando el día libre porque crea que lo necesito. Solo lo hace porque, de algún modo, esto también está bajo su control.
Me limpi