Laura
—¿Laura?
Anny se sorprendió apenas abrió la puerta de su habitación. Yo trataba de disimular el temblor que me recorría el cuerpo.
—¿Estás bien? —añadió con voz más suave—. Creí que regresarías más tarde.
—También yo…
—Ay, por Dios, ¿qué hizo ahora ese cucaracho? Ven.
Anny tomó mi mano y me guio al interior. Las imágenes del día se superponían entre sí sin ningún tipo de orden. Respiré hondo y barrí el lugar con la mirada, intentando enfocarme.
Su habitación no era muy diferente de la mía