Carlos
El sonido del noticiero llenaba la habitación mientras me abotonaba la camisa. La voz del presentador tenía un entusiasmo hueco. Antonio, como siempre, acaparaba la pantalla, incluso sin estar presente.
Los reporteros rodeaban al fiscal aliado de ese bastardo para entrevistarle sobre el caso Cárdenas, pero inevitablemente, las preguntas terminaban torciéndose hacia el otro lado, ese que Rebeca se encargó de convertir en carne de carroña cada vez que fue consultada en televisión acerca del