Mundo de ficçãoIniciar sessãoCarlos Borbón
El murmullo del televisor se mezclaba con el insistente golpeteo de mis dedos sobre el escritorio. Gómez hablaba de más, pero hacía rato que dejé de oírlo.
—No debió fallar —dije sin levantar la vista de los documentos desordenados frente a mí—. Te pedí algo simple.
—El sujeto fue descuidado —respondió con ese tono







