La habitación de Hanny en la mansión de los Rivas estaba a oscuras. Solo la luz de la luna entraba por la ventana, dibujando sombras en las paredes. Ella estaba sentada en la cama, con las piernas cruzadas, el teléfono en la mano. Sus dedos tamborileaban sobre la pantalla, impacientes.
El celular vibró.
"Estoy abajo. Abre la puerta de atrás."
Hanny sonrió. Se levantó. Caminó descalza por el pasillo. Las tablas del piso crujían bajo sus pies. Bajó las escaleras con cuidado, evitando los escalone