124.
La manada entera contuvo el aliento. Todos sabían cuál sería el resultado de aquella batalla. Todos sabían que yo no podría vencer a Lili por nada del mundo. Que era fuerte y rápida, tal vez la más fuerte y la más rápida, pero ella era una loba de raza superior.
Alexander estaba sentado más allá, sobre un tronco de madera, mirando todo con arrogancia. Pero no era más que una fingida arrogancia. Por dentro tenía miedo. Claro que lo tenía, porque sabía que estaba mal, porque sabía que aquello no