112.
Hubiese preferido descansar un poco. A pesar de que mis genes eran de alfa, no dejaba de ser un simple mortal, y el viaje de regreso desde el aquelarre hasta Flagela me había arrancado la mitad de las energías. Estaba sentado en la orilla de la cama comiendo algo de fruta y esperando. La noche comenzaba a caer y mis ojos se entrecerraban, pero necesitaba encontrar fuerza.
La puerta se abrió, pero antes de que la persona entrara, yo ya sabía que era Ángel. Sus pensamientos habían precipitado sob