La llamada llegó poco antes del mediodía.
Victoria estaba en el estudio, revisando la presentación de su proyecto, cuando el teléfono de la casa comenzó a sonar. No pensó contestar. Clara podía hacerlo. Pero al tercer timbre, algo la hizo levantar la mirada.
Escuchó pasos rápidos en el pasillo y luego la voz alterada de la empleada.
—Señora Victoria, llaman del hospital.
Victoria salió del estudio.
—¿Qué pasó?
Clara le entregó el teléfono con ambas manos.
—Dicen que la señorita Fernanda despert