—Esta corte falla en favor de la señora Abril García. El acuerdo matrimonial será cumplido en su totalidad. La propiedad principal quedará a nombre exclusivo de la señora, y tanto la cuenta bancaria como la empresa conjunta deberán dividirse equitativamente.
El sonido del mazo resonó como un disparo seco, firme, definitivo. El juez no esperó reacciones y abandonó la sala sin mirar atrás, dejando tras de sí un silencio tenso y cargado.
Gregorio no pudo disimularlo. Sus ojos se abrieron como plato