64. Pov Dan
El olor a café llenaba la cocina cuando escuché el agua de la ducha apagarse arriba.
Era temprano todavía; el sol apenas se filtraba por las persianas y pintaba líneas doradas sobre la mesa. Había preparado el desayuno casi sin pensar, como si mis manos se movieran solas. Pan tostado, jugo, un poco de fruta. Lo hacía para ocuparme, para no quedarme quieto pensando en lo que había pasado la noche anterior.
Aunque, por más que lo intentara, todo en mí seguía girando en torno a eso.
A ella.
La e