99. Pov Niki
Desperté con dolor.
No fue gradual ni suave. El dolor estuvo ahí desde el primer segundo, apretándome la cabeza, latiendo con fuerza en la sien, como si alguien martillara desde adentro. Intenté moverme y sentí el cuerpo pesado, lento, ajeno.
Abrí los ojos con dificultad. La luz blanca me lastimó y tuve que parpadear varias veces hasta poder enfocar. El techo era blanco. Las paredes también. Reconocí el lugar antes de entenderlo del todo.
Estaba en un hospital.
Escuché un pitido constante. Bajé