65. Pov Dan
El sonido del motor del auto de reparto se escuchó antes de que ella apareciera en la escalera.
Venía cambiada, impecable, con el cabello aún húmedo y ese perfume tenue que me hacía querer acercarme sin pensar.
La camisa clara, el pantalón negro ajustado, la carpeta bajo el brazo. Todo en su lugar, todo en control.
O al menos eso parecía.
—Tienes tiempo justo —le dije mientras dejaba mi taza en la mesada—. El tráfico debe estar pesado a esta hora.
Ella asintió, buscando las llaves en la cart