Carter asintió despacio. Lo entendía. La dinámica entre un miembro del cuerpo directivo y una jugadora clave podía ser peligrosa si no se manejaba con cuidado.
— Tiene un punto válido, pero si este es un tema que afecta al equipo femenino, ¿por qué no hablarlo directamente con Luca? —preguntó, evaluando su reacción.
Carolina soltó un suspiro, como si la idea ya hubiera pasado por su cabeza y la hubiera descartado.
— Porque Luca es su tío y, además de ser el presidente, es familia. No quiero que