El Club
Veintisiete minutos más tarde, Luca entraba al edificio administrativo del club. Silvia lo esperaba en el hall principal con su eficiencia de siempre, pero esta vez tenía algo de urgencia en la voz.
—Está en la sala ejecutiva. Y no está sola. Algunos miembros de la junta la apoyan.
—¿Apoyan qué?
—Lo descubrirás dentro de un minuto.
Silvia no dijo más. Le bastó con mirarlo, como tantas otras veces, para que él entendiera que la cosa no era menor.
Luca cruzó el pasillo y empujó la puerta