Chiara Bianchi respiró hondo. Era su debut oficial, pero no tenía miedo. Desde niña había soñado con esto, y ahora, con la camiseta blanca y negra sobre el pecho, no pensaba dejar pasar la oportunidad.
A su lado, Camila Ferretti estiraba en silencio. Se la veía más delgada, más contenida. Desde que ella y Valentina Romano se habían reconciliado tras la conversación con Luca, la tensión en el vestuario había disminuido, pero eso no quitaba la presión. Camila sabía que sus oportunidades se estaba