Los Cilicianos Aprenden la Lección
Días después, Alfonso entró en otro despacho, esta vez con un ambiente aún más tenso.
Los restos de los Cilicianos estaban frente a él. Líderes que ahora tenían menos poder, menos soldados y menos opciones.
Pero Alfonso no venía a ofrecerles consuelo.
—Me imagino que ya saben por qué estoy aquí —dijo, sirviéndose una copa sin esperar invitación.
Uno de los hombres frente a él, un veterano con cicatrices en el rostro, intentó mantener la compostura.
—Moretti… e