Cecilia se encogió de hombros.
—Lo son todos en esta familia. Solo que él no lo disimula.
Marco dio un paso hacia ella.
—¿Y qué propones? ¿Aplaudirle? ¿Fingir que está bien lo que está haciendo?
—No —replicó Cecilia, sin retroceder—. Lo que propongo es que dejen de actuar como si ustedes no tuvieran parte en esto. Porque lo tienen. Y mucha.
El silencio se hizo pesado.
—Lo único que les molesta —añadió con voz más baja, pero igual de filosa—, es que Adriano está dejando de ocultarse. Y eso los o