—Daniel —murmuró Lucía, acercándose hasta que pudo percibir el aroma de su perfume mezclado con el cansancio de la vigilia—. No podemos permitir que destruya a todas esas mujeres.
Él abrió los ojos y la miró. En su rostro vio reflejada la misma preocupación que lo carcomía. No era solo su vida la que pendía de un hilo—era la reputación de las mujeres que habían conocido a "Marco". Carmen Valdemar, la viuda del magnate textil, presidenta de tres fundaciones benéficas. Si Marcelo Vargas revelaba