El recuerdo de "Marco" flotaba en la mente de Lucía como un perfume persistente, dulce y ligeramente embriagador. Cada vez que trataba de concentrarse en las facturas del trimestre, ahí estaba él: la manera en que sus dedos habían rozado los suyos, cómo su voz se había vuelto un susurro ronco contra su oído. Su cuerpo parecía tener memoria propia, respondiendo a fantasmas de caricias que la hacían removerse en su silla como si tuviera hormigas en lugares muy inapropiados para una oficina corpor