17.
NARRADOR OMNISCIENTE
El silencio del tribunal, después de que el juez terminara de leer cada cargo, no era un silencio real. Era una presión densa, una capa invisible que se posaba sobre todo: las bancas, los rostros, los papeles, los cuerpos. Un silencio que no callaba nada, sino que hacía que todo sonara más fuerte por dentro. Sophie lo sintió como una marea detenida justo en el instante antes de romper, suspendida sobre su cabeza, amenazante pero inmóvil.
No había imaginado que escuchar c