La música no sonaba en Velvet; retumbaba como un pulso salvaje en las paredes de cristal del club más costoso de la ciudad. Era el terreno de juego de la élite, el lugar donde el dinero compraba el silencio y la impunidad.
En la zona VIP elevada, Valerie reinaba. Lucía un vestido carmín de seda que apenas le cubría lo necesario, sujetando una copa de champán cristalino mientras se reía con soltura entre su séquito de amigas. Dominaba la pista con la mirada, regalando besos juguetones en los lab