El peligro no descansaba en las calles. Vito, fuera de sí tras la desaparición de Tamara, desplegó a sus hombres por cada rincón de la ciudad.
—Búsquenla en todos los hospitales públicos, clínicas y refugios —ordenó Vito a sus matones con voz glacial—. Quiero que pregunten con su descripción exacta. Esa mujer no se me va a escapar.
Tras horas de rastreo, los hombres de Vito consiguieron el primer hilo del que tirar. Un informante de poca monta confirmó que una joven con las características de T