Mundo ficciónIniciar sesiónEl regreso a la manada fue tranquilo. El bosque se abría paso entre la carretera, y Emili se encontraba en un silencio contemplativo, con la mirada fija en los árboles que parecían inclinarse para recibirla. No era extraño; su corazón latía con una mezcla de nostalgia y expectación.
Leandro, sentado en el asiento trasero junto a ella, parecía debatirse consigo mismo hasta que finalmente se inclinó hacia adelan







