Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Camila
El Palacio esa noche olía a café rancio y a nervios contenidos. Los televisores estaban encendidos en cada rincón, todos mostrando lo mismo: urnas selladas, largas filas en los colegios, periodistas con la voz crispada anunciando que la participación era histórica. Afuera, una multitud esperaba con velas y banderas, cantando su apoyo a Carlos, a nosotros. Desde la ventana del salón principal podía verlos, una masa de gente que parecía respirar al mismo tiempo.







