CAPÍTULO 125 — EL FINAL.
Han pasado dos meses desde que di a luz a Ethan, Liam y Noah, y el palacio de Zafir se siente más vivo que nunca. Esta mañana, con el sol calentando el jardín y el aire oliendo a hierba fresca y jazmín, saqué a los trillizos a tomar el sol por primera vez desde mi cuarentena. Los coloqué en una manta suave bajo un roble, sus cunas portátiles a un lado, sus respiraciones tranquilas mientras dormían. Ethan, con su cabello negro, se removía un poco; Liam, de ojos azules, tenía un puño cerrado; Noa