Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Camila
El hospital se había convertido en una cárcel cómoda. Camas limpias, enfermeras atentas, médicos entrando a cada hora, pero al final era lo mismo: un encierro. Mi cuerpo aún sentía los rastros del veneno, los mareos llegaban de repente y me recordaban que estuve a un paso de no contarla. Afuera, las elecciones se acercaban y la tensión era como un cuchillo afilado contra la piel.
Carlos me visitaba todos los días, se quedaba hasta la madru







