Capítulo 28.
POV Camila.
Pasó una semana. Una semana que me pareció una vida entera.
La rutina cambió. Ya no eran las noches frías de indiferencia, ni la cama compartida por obligación. Ahora había fuego. Fuego cada noche, a veces en silencio, otras con gritos que los guardias en el pasillo seguro escuchaban, pero fingían no oír. Fuego que empezaba con una mirada de rabia, con una discusión banal, con un roce en la mesa de trabajo que terminaba en mi espalda chocando contra la pared de la oficina o en sus l