NARRADOR.
Carlos se hundió en la oscuridad desde el día que perdió a Camila. El fuego, el estruendo, el grito de ella… eran lo único que recordaba cuando cerraba los ojos. No podía dormir, no podía pensar. Bebía hasta quedar inconsciente, esperando no volver a despertar. León intentó hacerlo reaccionar. Santiago y Martín insistieron, pero nada funcionó. Carlos se había convertido en un cuerpo vacío, sentado frente a una botella y una fotografía. A veces hablaba con ella, como si aún lo escuchar