09. AMO LAS MORAS JUGOSAS
ISABELLA
“¿Estás segura de que es por aquí?” Thera me preguntó por centésima vez.
“¿Acaso no ves el cambio en el ambiente y el edificio de nobles?”
Le respondí, atravesando las oscuras puertas de entrada que daban al dormitorio de los lycan.
Un enorme edificio de ladrillos rojos y tejado negro.
Al menos así lo marcaba la cruz en el mapa que me facilitó Kiara.
Obvié la mirada de lástima que me dio cuando le dije que tenía que ir a una cita con el príncipe.
Parecía que me enviaba al matadero… y ciertamente así me sentía.
“Creo… que estoy perdida” confesé, mordiéndome el labio inferior y mirando a la impresionante escalera que se alzaba desde el vestíbulo hasta el segundo piso.
Aquí todo gritaba dinero clásico, poder y era obvia la diferencia entre los dormitorios de los simples mortales, con los de las familias ricas.
Comencé a subir las escaleras con dudas, sintiéndome intimidada por la carga de feromonas masculinas en el aire.
En el segundo piso volví a dudar, pero escuché pasos acerc