142. EL ÚLTIMO DÍA
NARRADORA
—Estás marcado por ese hechizo. No podrás huir, ni aunque te escondas debajo de una roca... pero si logras sacarle la verdad de la propia boca de la Reina… —Kaden hizo una pausa, viendo cómo los ojos inyectados en sangre del hombre se clavaban en él.
—Entonces te daré la oportunidad de desaparecer de este reino… para siempre.
Leonardo no respondió. No podía. Necesitaba recuperar la cabeza. Necesitaba… hacer retroceder el tiempo.
—Y ni se te ocurra ir con esa bruja cómplice tuya. Ya sé