139. NO TODO ES LO QUE PARECE
NARRADORA
Mientras tanto, Kaden estaba tenso, esperando entre las sombras, inquieto, vigilando la puerta por donde Isabella debía salir del túnel subterráneo.
—Relájate. Tu chica es dura…
—¿Te pedí que vinieras a elogiar a mi mujer? —Kaden le lanzó una mirada de reojo a Alistair, que estaba recargado contra la pared de piedra helada. —Y, más importante, ¿qué carajos haces siguiéndome?
—Sabes que no me voy a ir hasta que al menos me pagues una parte de lo que me debes —resopló el príncipe arcano