El helicóptero aterrizó y ellos bajaron, la sorpresa más grande que se llevó Lía fue que el restaurante esta vez estaba vacío, le pareció extraño, había investigado aquella vez, y ese lugar era muy solicitado, las reservas se hacían con días o semanas de anticipación.
—Qué extraño, el lugar está vacío, tenía entendido que siempre está lleno —dijo, Mikkel sonrió.
—Así está mejor, ¿No crees? Esta vez tuvimos suerte.
Los guiaron hasta una mesa junto a la ventana, Lía se sorprendió al ver que la me