Lía trató de contener las lágrimas al escuchar las crueles palabras de Sigrid, no podía permitir que el odio de esa mujer la afectara, no podía permitir que lograra lo que buscaba.
—Váyase, no tiene nada que hacer aquí —logró decir mientras su voz temblaba.
—Sabes que eres una carga para mi hijo, la que debería largarse eres tú, y está vez para siempre, no te da vergüenza que vea lo deplorable que eres, sabes perfectamente que Mikkel está contigo porque siente lástima.
—No pienso escucharla, vá