Lía había pedido a Ana que la llevará a la habitación, Henrik había intentado animarla, pero sin conseguirlo, ella solo podía recordar la imagen de ese niño.
Henrik decidió salir de la habitación para que ella descansara, Mikkel llegó poco después, antes de entrar a ver a Lía, el abuelo le hizo preguntas sobre el pequeño, Henrik aunque no quisiera reconocerlo estaba feliz de que hubiera heredero, aunque no le agradaba la madre del pequeño.
—¿Cómo está el niño? —preguntó Henrik.
—Bien afortunada