Lía salió del baño, en el pasillo se encontró con Arthur quien lucía preocupado.
—¿Qué ha pasado? —preguntó Arthur.
—¿Tú qué crees? —respondió Lía con ironía.
Arthur frunció el ceño.
—Vi salir a Astrid corriendo y después Mikkel pasó detrás de ella, lanzándome esa mirada asesina con la que ahora me ve siempre —dijo Arthur.
—Mikkel entró cuando estaba en el baño —explicó Lía, bajando la voz— me agarró por detrás, me inmovilizó contra el lavabo, iba a golpearlo, cuando noté que Astrid entraba si